Próxima licitación de un carril para transporte público entre Cerdanyola y la Meridiana

El País
FRANCESC ARROYO - Barcelona - 11/03/2007


La lucha contra la congestión pasa por potenciar el transporte público. El Departamento de Política Territorial ha programado la construcción de tres carriles VAO (para vehículos de alta ocupación) a las entradas de Barcelona. Las obras del primero de ellos, en la C-58 desde Cerdanyola a la Meridiana, se licitarán en unas semanas. El proyecto constructivo ya está listo. Este mismo año saldrá a información pública un segundo carril en el acceso entre Barcelona y el Maresme. El tercero, en la avenida Diagonal, corre a cargo del Ministerio de Fomento.


El carril segregado será, fundamentalmente, para el transporte público. Pero Política Territorial baraja la posibilidad de que circulen por él vehículos privados con alta ocupación, es decir, con más de tres ocupantes. En la actualidad la ocupación media por cada automóvil que utiliza los accesos a Barcelona es de 1,2 personas. Un porcentaje que la secretaría de Movilidad considera que sólo sirve para aumentar el colapso que sufren estas vías.

El objetivo es que se utilice menos el coche y más el transporte público, o que si se utiliza el coche privado esté ocupado por más de una persona. "La modificación hacia la flexibilidad de los horarios de entrada y salida en el trabajo debería contribuir a facilitar que la gente que utiliza el coche lo comparta", explica el director general de Transportes Terrestres, Manuel Villalante, experto en movilidad.

Resultado educativo
Las obras no son sencillas: "Tenemos que segregar un espacio sin restringir el tráfico y dotando esos carriles de sistemas de control que sean automatizados y que permitan que funcione como un sistema segregado, automático y separado. Se trata de una obra complicada, pero el resultado será educativo", afirma. Es decir, que un conductor atrapado en un atasco vea que, a su lado, el transporte público se mueve con facilidad por ese carril segregado.

"En términos económicos el VAO es menos importante que el impacto de inversión que supone el metro. En cambio, tiene una imagen ejemplarizante. Estar quieto y ver que el transporte público avanza es una medida de la gestión de la movilidad que no requiere más que tener una infraestructura y un control. Y en un espacio que es un bien reducido, lo que hace es racionalizar la utilización. Yo veo con mucha preocupación que haya bajado la ocupación media por vehículo", dice Villalante.

De los tres carriles previstos en los accesos a Barcelona, el primero será el de la antigua A-18, hoy C-58. El tramo segregado irá desde Cerdanyola y Montcada hasta la Meridiana. El proyecto constructivo prevé la construcción de un carril reversible, es decir, que por las mañanas puede funcionar como carril de entrada pero a otras horas será habilitado como carril de salida.